No sé cómo viniste hasta mis manos
a llenar las tinieblas de mi lecho,
y a juntar tus encantos con mi pecho
realizando las horas que gozamos.

Aventura perfecta que libamos
en un secreto, bajo el mismo lecho,
hasta llegar al goce satisfecho
y sin saber por qué nos encontramos.

Vibración de contacto sin historia;
un recuerdo grabado en la memoria
ignorando con quién fue compartido;

porque llegaste al beso de la noche
calmaste mi pasión con tu derroche
y te fuiste dejándome dormido.

0

Elías Nandino

Elías Nandino

Elías Nandino (1903-1993) fue un destacado poeta mexicano. Nació en Cocula, Jalisco el 19 de abril de 1900. Sus etapas de juventud y adolescencia fueron dedicadas al estudio de la medicina, llegando a ejercer siendo cirujano de profesión. De hecho, fue jefe de este servicio en el Hospital Juárez entre otras clínicas privadas y públicas.

Sin embargo, ya en la juventud se interesó por la poesía, y más al conocer al Grupo de los Contemporáneos, una serie de poetas mexicanos que querían recuperar el carácter universal de la rima. Es cuando comienza a escribir, ofreciendo al público una serie de publicaciones que se enmarcan dentro de una primera etapa en la que la influencia de este grupo, especialmente de Xavier Villaurrutia y José Gorostiza, es más que clara.

Los temas de esta primera etapa son ciertamente oscuros, ya que todos van a caballo entre la muerte, el sueño y la noche. Su pluma está cargada de retórica, metáforas y un sinnúmero de juegos de palabras que en cierto modo la vuelve un poco empalagosa. A finales de los años 30 publica una colección de cuadernos, llamada México Nuevo, en la que da cobertura y apoyo a poetas que, prácticamente como él, están empezando.

Fuente: Wikipedia

0

He de morir de mi muerte,
de la que vivo pensando,
de la que estoy esperando
y en temor se me convierte.
Mi voz oculta me advierte
que la muerte con que muera
no puede venir de fuera,
sino que debe nacer
de la hondura de mi ser
donde crece prisionera.

0

Sigue el blog en Facebook

Recomendados