Poema: Reflexión Nocturna













Me gusta escuchar el viento cuando calla,
encontrar divagando tu fulgor en las estrellas
que la luna me revele tu mayor secreto,
que desnudes tu alma, que dejes tus huellas.

Hundirte en el fondo de mis realidades,
sentir tu inocencia a pesar del tiempo,
saborear en tu lengua tu sin fin de tempestades
extender nuestras alas, volar en el tiempo.

Extasiarme en lo prohibido sin sentirme fugitiva,
ser la clave con que marcas el compás de tus proyectos,
inventar nuevos senderos soslayando la deriva,
esparcir al viento cenizas, hacer las aflicciones; desiertos.

Escribir tus actitudes con tinta escarlata,
en las páginas francas que componen mi libro
arrojar al abismo vivencias ingratas
alejar nuestras vigilias del peligro.

Rescatar del precipicio perlas y diamantes,
que el ocaso escondió en sus aventuras,
saciar con agua dulce la sed que nos consume
limpiar nuestras esencias de vanas envolturas.

Colmar el hambre y sed de paraísos,
volver amanecer a la negrura,
dejar que una fibra deleznable y sigilosa
diseñe el perfil de una nueva arquitectura.

Ser aprendiz en el universo de un tablero
que una oculta y diestra mano me sitúe
en el arte más profundo y absoluto
de vivir con plenitud y con mesura.

MA. EUGENIA R. CAMACHO

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1 Comentario para “Poema: Reflexión Nocturna”

  1. Ma. Eugenia R. Camacho says:

    Saludos y un abrazo Estudiante desde la ciudad de México y gracias por todo lo que me envías. Mando este poema para esta preciosa página de Escritores y Poetas.

    Encuentro

    No quiero ser extraña o ser ninguna,
    ni saber que congelas mi recuerdo en tus sentidos,
    no quiero que tu juicio sin saberme; me condene,
    quiero en mi destino tu amor como fortuna.

    No pretendo ser como un árbol,
    que poderoso guarda sus raíces hondo,
    que frota intensamente sus ramas
    cuando férreo las agita el viento.

    Quiero que tus manos a mi cuerpo tiendan redes,
    engarzar con mis pupilas los cristales de tus ojos,
    que se moje en un instante tu piel cuando me mires,
    extraer de tus confines, inquietudes y despojos.

    Que me cubra el velo de la noche y sus luceros,
    bañarme en la gloria de un ocaso enamorado,
    dormir sueño de niña, bordar en humo blanco
    nacer en tus latidos, vivir en tus linderos.

    No quiero ser bruma que danza y se dispersa,
    ni hundirme en un abismo carente de razones,
    no quiero ser constancia, tan solo desafío,
    quiero en tu venero por siempre estar inmersa.

    No busco amor un lirio de efímera existencia,
    ni ver el artificio con antifaz de franqueza
    ni un claro cielo azul tornado en inmundicia ,
    ni ver hecha cenizas esta sublime certeza.

    No escondo en mi cosmos tu presencia,
    el mundo sabe ya que existes en mi vida,
    singular es el camino que el azar nos ha trazado
    solo quiero mirarme en tus pupilas y oírte decir….te amo.

    Ma. Eugenia R. Camacho

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