A veces sin querer duele el olvido,
que a mi lado cruza con estilo indiferente,
a veces un silencio es un sonido,
que resuena en mis oídos quedamente.
A veces la oquedad es un suspiro,
que conduce a inventar nuevos caminos,
a veces hay memorias que estremecen los sentidos
y pasados que maduran entre cirios.
A veces siento que se engarzan mis latidos,
con un pulsar extraño y diferente,
a veces un idilio eclipsa mil hastíos
y nace voluntades imprudentes.
A veces un espectro me persigue,
haciéndome olvidar mis pretensiones,
a veces un ruiseñor me florece
y en secreto me confiesa sus pasiones.
A veces me sumerjo en unas manos,
que me hacen divagar por espacios infinitos,
a veces los dominios son fracasos vanos,
que son metal corriente ligeros y gratuitos.
A veces amo sin razón y sin sentido,
porque este corazón es de mi alma soberano,
a veces me desnudo entre nostalgias que se han ido
buscando que mi amor….. desista de villano.
Colaboración de : Maria Eugenia Camacho

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