Poema, Otro cielo de Mario Benedetti

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Otro cielo de Mario Benedetti

No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre faltaría el pájaro en silencio

no existen métodos para tocar el cielo
pero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras al fin como es al tacto
siempre te faltaría la nube de algodón

no existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil
siempre te faltaría el pino del crepúsculo

eso es por que se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegue al que te pertenece
no lo querrás lavar ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro y la nube y el pino.


11 proverbios mundiales

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  1. El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta. Proverbio árabe.
  2. El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor. Proverbio alemán.
  3. El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua. Proverbio portugués.
  4. El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor. Proverbio italiano.
  5. El amor y la tos no pueden ocultarse. Proverbio italiano.
  6. El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos. Proverbio brasileño.
  7. El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar. Proverbio griego.
  8. El bien que hicimos la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana. Proverbio hindú.
  9. El buen carpintero mide dos veces, corta una. Proverbio hondureño.
  10. El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar. Proverbio Zaireño.
  11. El camino hacia el cielo pasa por una tetera. Proverbio inglés.

Poema: Mi preciada Joya

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Mi preciada Joya

Mi dulce preciada joya
escrita en mi papiro,
preciosas líneas de amor
expreso en esta prosa.
Ausente de tus letras,
te recito mil palabras,
en cada una de ellas,
un cálido fuego de amor
las puse de antemano.

No hay nada olvidado,
en mi todo esta presente
una sonrisa y una lagrima,
juntos hemos derramado.

Cielito mío inalcanzable,
no obtengo decirte tanto,
lo mucho que tu significas,
en mi alma y en mi vida.

Acreedora hazte de mis letras,
de anónimas promesas de amor
y de un tierno amor viviente,
que suspira por ti desesperado.

Autor: Bendecido.


Poema: Miradas, de Manuel Altoaguirre

miradas hombre mujer
Ojos de puente los míos
por donde pasan las aguas
que van a dar al olvido.
Sobre mi frente de acero
mirando por las barandas
caminan mis pensamientos.

Mi nuca negra es el mar,
donde se pierden los ríos,
y mis sueños son las nubes
por y para las que vivo.

Ojos de puente los míos
por donde pasan las aguas
que van a dar al olvido.


Poema: Hogar

hogar dulce hogar

Hogar ese dulce hogar
donde anidó ni cariño
y mis caprichos de niño
rebelde para olvidar

Puro pasar con sentido
despertar con alegría
la magia, la fantasía
lo bueno de lo vivido

Eran los tiempos felices
maravilla de colores
verdaderos los amores
un festival de matices

Y mi madre tan amada
y tan franca su sonrisa
todo se fue con la brisa
y en mis manos sólo nada

Ningo


Poema Marea viva de Juan Liscano

mar marea agua
Como la ola pero no como la mar inacabable
como la ola solamente que nace y se derrumba
como la ola que muere de su propio impulso
que se expande rugiente y se estrella espumea destella
hasta abolirse en la ribera o regresar a su origen
como la ola que es un temblor del tiempo
tú y yo sobre la playa
frente a las olas
en el tiempo que nos destruye y nos repite.

Más tarde
después
cuando no estemos
¿verán otros ojo este mismo movimiento
con los ojos de quienes lo contemplamos ahora?
¿podremos asomarnos a aquella mirada?
¿tendrá la nostalgia en otros labios
sabor a salitre
como ahora la tiene en tus labios?
¿Despedirán las aguas descendentes
este profundo macerado olor sulfuroso
levemente carnal y carnívoro
que evoca despojos de líquenes de algas de mariscos?
si así fuese: ¿los sabrán nuestros polvos
lo sabrá nuestra muerte?

Desde lo profundo del otoño marino
te invito a subir hacia el día futuro clarísimo
en que alguna pareja enlazada
semejante a la nuestra
al contemplar las olas que rompen destellan espumean se abolen
pensará en la muerte uniforme general
pensará en la suya y en quienes más tarde
podrán perpetuar la mirada con que se aman ahora
la mirada con que también ven moverse las olas
en el tiempo sien duración que las repite y las destruye.

Acaso sientan ellos entonces vivir su eternidad.
Acaso la sentirán como si fuera el firmamento
acaso empiecen a ascender hacia su nebulosa
como las aguas vivas del mar en tiempos de equinoccio.