Poema: Para ella

poema para mujer
Miro la niebla que se duerme
viendo amanecer el valle
y busco la nube que descubre
la mañana vestida de luz y verde.

Saco mi corazón por la mañana
en soledad de azul
y lo llevo en la nube dormido
hasta un vuelo de colores.

Cuelgo mi aliento en la luz
de un sueño sin alas
y lo dejo en la rama escondido
hasta la hora de las flores.

Me gusta atardecer bajo los árboles
y recoger de su mano una hoja;

a veces vuelo con los pájaros hasta su nido
para robarles el sueño

y cuando se hace silencio el corazón
hablo al viento para oír mi voz.

-Me envuelve el silencio de las horas dormidas-

Ensueño de otra mañana hacia la plenitud del mediodía;

ilusiones contenidas en palabras y esperanzas trenzadas en recuerdos.

Amanezco a tu lado, con nubes bajas velando tu cara
y gotas de rocío besando mis labios.

Todavía en penumbras, tus manos acarician mis sueños

y mi rostro busca tu alma.
Poema de : GERMÁN GORRAIZ


Soneto Existencial

soneto de amor
Se marchitó el nombre de certeza
al diluirse en la sombre irresuelta,
siendo niebla de carne en sombra envuelta,
suspiro de rocío que bosteza.

Durmió su sueño en vahos de tristeza
-temblor de su amalgama disuelta-
sintiéndose ocaso de aurora esbelta,
de sequedad herida en la aspereza.

Palpó en el borde de la oscuridad
latidos ausentes de su armonía;
seco sudor de mano en soledad,

gemido oscuro, sin nombre ni día
turbó el aliento; solo frialdad
sumergida en punzadas de agonía.

De GERMÁN GORRAIZ


El Lago de Fernando Charry Lara

El Lago
lago poema de agua
Érase entre la luz de la mañana
Alta y desierta nube de otro tiempo
Me mirabas llegar desconocido
Aire írio cristal pálido día
Llovía luego un agua verde entre el paisaje
Un agua azul y plata por el lago
Un agua ronca con sollozo a mares
Despedazándose rota en ventanales
Me veías llegar desconocido me veías
Amante que perdió su memoria el rostro amado
Me veías ráfaga de huracanadas
Olas de luz y viento y tempestades

Dejabas penetrado de relámpagos
Al extranjero corazón a oscuras
La ciudad que rodea de verdor el lago
Cuando a la hora última la tarde
Dejabas tu desolación en las esquinas
Cuerpo insinuándose al recuerdo
Dejabas tus sedosas violetas esparcidas

El mundo extraño apenas prodigando
Leves fulgores perlas por el aire
Frágil contra la sombra el muro el árbol
La viuda cabellera de las luces
De noche tiernas lunas
Sobre los pavimentos y las lluvias

Cuando eres tú y a tu lado impalpable
Una joven cintura entredormida
O femenino cráter insospechado ardiendo
Ebrio de tristes pasos cuando el eco
Por soledades vagas como espejos
Como calles por nadie nunca recorridas
Que hace más años tú ya presentías
Ser el desconocido
De súbito al encuentro

El rugido del viento en las orillas
Ecos de ahogados flotan sordamente en insomnio
La oscuridad el cielo inmóvil
Las aguas que noche y día son tu pensamiento
Lago tal corazón desbordado
Bajo la madrugada sollozando
A solas su imagen tan desierta
Un momento le creíste
palpitación o llamarada
Como tú
De amor y luz y tiempo ausentes
Contemplar aún su claro pecho irisado
Mientras la vastedad del agua amaneciendo
Lago era entonces sin furor
Invisible al deseo
Cuello jazmín apenas
Solitario de silenciosa blancura
Muslos apenas grises de nácares helados

Alejándose entonces la presencia y el sueño
Borrando al alba en cansancio su latir obstinado
Llegar por fin a ti la vida en secreto
La vida ahora que asoma entre tus labios
Tus mudos labios volviendo a tu vida
Aquel desconocido
De siempre a tu encuentro
El cuerpo del pensamiento de ti mismo
Aquel
Amante que perdió su memoria el rostro amado
Huésped del laberinto y la nada.


Mi preciada Joya

poemas tristes de amor
Mi dulce preciada joya
escrita en mi papiro,
preciosas líneas de amor
expreso en esta prosa.

Ausente de tus letras,
te recito mil palabras,
en cada una de ellas,
un cálido fuego de amor
las puse de antemano.

No hay nada olvidado,,
en mi todo esta presente
una sonrisa y una lagrima,
juntos hemos derramado.

Cielito mío inalcanzable,
no obtengo decirte tanto,
lo mucho que tu significas,
en mi alma y en mi vida.

Acreedora hazte de mis letras,
de anónimas promesas de amor
y de un tierno amor viviente,
que suspira por ti desesperado.

Autor: Bendecido (Seudónimo)


Poema dia de muertos

poema dia de muertos

Mujer de mirada triste
Mujer de mirada triste:
¿díme que ves en las velas,
son espectros de la noche
o son flores de la tierra?

¿Qué guardas en tu regazo,
llena de luz, transparente,
si hasta el aire del espacio
tu piel morena parece?

Doble llama en el sentido,
doble dolor, doble ausencia,
las flores se han vuelto ríos
y los perfumes se quejan.

Contemplación de la noche,
velación de la quimera,
manojo de luces, ecos,
transnochándose la espera… Mujer de mirada dulce,
las llamas sacan sus lenguas;
se están burlando del tiempo
o están latiendo las treguas.

En tu rostro iluminado
la vida rejuvenece,
noche de oro en la mirada
para los que aman la muerte.

Para los que aman la vida
es noche de desconcierto,
la cera besa las flores
y la llama el sentimiento.

Julie Sopetrán, 1995
(Poetisa española)


A la luna venidera de Miguel Hernandez

poema luna llena

A la luna venidera
te acostarás a parir
y tu vientre irradiará
la claridad sobre mí.

Alborada de tu vientre,
cada vez más claro en sí,
esclareciendo los pozos,
anocheciendo el marfil.

A la luna venidera
el mundo se vuelve a abrir.