Se puede ser feliz sin talento, pero no sin pasión.
Perder una ilusión, hiere. Perderlas todas, mata.
Hay quien arroja un vidrio roto sobre la playa. Pero hay quien se agacha a recogerlo.
En el pecho materno absorbemos ternura para toda la vida.
Se puede ser feliz sin talento, pero no sin pasión.
Perder una ilusión, hiere. Perderlas todas, mata.
Hay quien arroja un vidrio roto sobre la playa. Pero hay quien se agacha a recogerlo.
En el pecho materno absorbemos ternura para toda la vida.