curriculum nacer nace
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.

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imagenes luna
La luna está enamorada
pero no existen encuentros.
El la cita en las mañanas
cuando está muerta de sueño.
Ella explica  su trabajo
bastante duro y difícil.
Me saturo por las noches
de reclamos y pedidos.
Debo regir las mareas,
ver cuando se siembra el trigo,
sonreirle a las parejas
que se besan junto al río.
¡Pobre lunita cansada
ante tanta indiferencia!
Pero su dorado amigo,
Bello,fogoso, impulsivo
tiene muchas exigencias.
Pobre la luna cansada,
se acuesta de madrugada
llorando, con mucho frío.
Él, se despierta y observa
sigiloso su ventana,
despuésextiende los brazos

¡¡¡¡y besa una a rosa blanca!!!!

Lydia Raquel Pistagnesi, de su libro infantil “Duendes de la Lluvia”

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Abrázame fuerte,
para que pueda sentir
lo que es la pasión en tus brazos
y la felicidad de tus labios,
mírame profundo,
para que mirándote me enamores
y con una caricia
te entregue mi vida.

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poemas cortos

Te quiero,
te lo digo,
vivir sin ti,
no consigo.

Quiéreme
como yo a
ti, porque
solo tú vi-
ves en mí.

El amor me
vuelve loca,
sálvame con
un beso de
tu boca. Leer el resto..

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El nombre mío que he perdido,
¿dónde vive, dónde prospera?
Nombre de infancia, gota de leche,
rama de mirto tan ligera.

De no llevarme iba dichoso
o de llevar mi adolescencia
y con él ya no camino
por campos y por praderas.

Llanto mío no conoce
y no la quemó mi salmuera;
cabellos blancos no me ha visto,
ni mi boca con acidia,
y no me habla si me encuentra.

Pero me cuentan que camina
por las quiebras de mi montaña
tarde a la tarde silencioso
y sin mi cuerpo y vuelto mi alma.
Gabriela Mistral

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